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El trading: la estrategia más segura

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El trading: la estrategia más segura

Bruno Perinelli
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¿Comprar y mantener? Eso no existe. En esta nota te cuento por qué el trading es la mejor alternativa para tus inversiones.

Hace unos días, con mi mujer nos pusimos a planear las vacaciones de invierno de la familia. Como a ninguno nos gusta el frío, elegimos alejarnos de la gélida Buenos Aires de julio e irnos de recorrida por el nordeste de Brasil, junto a nuestra hija de un año.

Volaremos a Recife el 23 de julio, y luego alquilaremos un auto y manejaremos 250 km hasta Praia da Pipa. Visitaremos la muy renombrada y “colonizada por argentinos” Natal, pasaremos por Porto Galinhas y recorreremos la paradisíaca Baia dos Golfinhos. Cuando teníamos que decidir qué auto alquilar, una agencia nos ofrecía un Volkswagen Gol modelo 2001 a muy bajo costo, y otra nos daba un Volkwagen Vento del 2015 a un precio un poco más alto.

Sin dudarlo un segundo, y pese al costo, elegimos el Vento pensando, sobre todo, en la seguridad de la familia.

Nos tranquilizó que tuviera mayor estabilidad, buena reacción en el acelerado y el frenado, airbags en los asientos delanteros, y que incluyera una silla de bebé con el sistema de seguridad “isofix”.

Alquilar el Gol hecho hace 17 años, si bien nos significaría ahorrar una suma de dinero no menor, nos implicaría viajar con temor y cierta tensión cuando justamente lo que buscamos es relajarnos y descontracturarnos.

Tendríamos que ir lento, tomando nuestros recaudos, en un auto con frenos y ruedas naturalmente más desgastados, por un trayecto que no conocemos. Ni hablar si en el camino llueve o hay tramos de ripio, donde el auto se volvería muy inestable y propenso a una pinchadura.

Con el Vento podremos tener darnos el lujo de ir un poco más rápido y tener un viaje más corto, respaldados por la seguridad que nos brinda.

El Vento de las inversiones

La disyuntiva acerca de qué auto alquilar es similar a la que se nos plantea cuando tenemos que elegir entre dos estrategias de inversión: comprar y mantener o hacer “trading”.

A diferencia de la estrategia de comprar y mantener, en el trading lo que buscás es maximizar los beneficios de la compra y venta de activos financieros a corto plazo, asumiendo los menores riesgos posibles, basándote en una estrategia de inversión determinada.

Pongamos un ejemplo simple: un trader elige acciones de una empresa que estima que va a mejorar sus ganancias y las compra en el momento determinado en que ve que las chances de que esas acciones suban son altas.

Una vez que las compra, se pone metas o precios objetivos en los cuales tomará ganancias.

Estas metas no tienen que ser ni demasiado ambiciosas ni demasiado precavidas. Sí tienen que ser acordes a la realidad presente y futura de la empresa y del mercado en el que estas acciones cotizan.

Al mismo tiempo, en caso de que las acciones no sigan el rumbo inicialmente pensado, el trader se impone un precio en el que reconoce su error al hacer la operación, vende las acciones asumiendo las pérdidas (stop loss) y cuida el capital para la siguiente operación.

Así, acotando los resultados de las operaciones o reduciendo los riesgos, le saca el mayor provecho posible a las oportunidades de inversión que se le vayan presentando.

Nada mal, ¿no?

El trader, al comprar acciones esperando que suban aceleradamente en poco tiempo, es el conductor del Vento manejando por la ruta interbalnearia brasileña con poco tránsito.

Sabe que puede ir tranquilo, rápido, confiado en su “forma de manejar” y que, si llega a presentarse algún problema en el camino, podrá solucionarlo sin tener que asumir graves consecuencias.

La estrategia que puede llevarte a la ruina

Por paradójico que pueda parecer, comprar y mantener un activo por un largo período de tiempo esperando que dé ganancias, puede conllevar una serie innumerable de riesgos, semejantes a viajar en ruta en un auto viejo.

Es que aunque todos digan que se trata de la inversión más segura, no hay nada más alejado de la realidad.

Una cosa que puede pasar cuando compramos “para el largo plazo” es que antes de adquirir las acciones, el precio haya incorporado un evento catalizador que le va a generar mayores ganancias a la empresa, y entonces la termines comprando cara. Esas acciones, por lo general, se queden sin nafta y se muevan hacia el costado o hacia abajo.

Otro problema de los inversores de largo plazo es que una vez que tienen las acciones, a lo largo del tiempo en que las mantienen, están sujetos a una innumerable serie de eventos que afectan a la empresa. Y muchos de ellos pueden llegar a impactarla negativamente, hundiendo el precio de la acción y, por ende tu capital.

Lanzarte a este mundo lleno de incertidumbre sería casi como andar en auto sin cinturón de seguridad, en un camino de ripio transitado, bajo una incesante lluvia.

Los inversores que compran y esperan subestiman las bajas y se entusiasman rápidamente con las subas. Suelen seguir la bolsa a diario cuando están en racha para alimentarse el ego y creerse los grandes inversores bursátiles. En cambio, en las malas ni por asomo ven cómo está el panel de acciones, ni mucho menos los saldos de sus cuentas, para no poner en duda su creencia de que en algún momento van a sacarle una ganancia a sus operaciones.

Te aseguro que esta estrategia de comprar y esperar puede llevarte a la ruina.

Los fiascos de Blackberry y GoPro

Por si no me creés lo que te cuento, te voy a dar tres ejemplos concretos de lo que estoy diciendo.

En 2009 Blackberry era una acción que estaba de moda en el mundo. Había bajado mucho por la crisis financiera internacional, pero estaba en plena recuperación. En las reuniones con amigos veías que más de la mitad de ellos tenían teléfonos de la compañía canadiense, y podías pensar que comprar y mantener acciones de Blackberry iba a ser una inversión segura. ¡Grave error!

Con el correr de los años, Blackberry fue perdiendo porción de mercado en la venta de Smartphones y hoy su acción vale un 84% menos.

Otro caso similar es el de GoPro que en septiembre de 2014, en pleno auge de sus cámaras de fotos resistentes al agua llegó a valer 100 dólares, pero hoy vale menos de 6.

También, la emblemática General Electric cotizaba hace un año a 28 dólares y hoy está a la mitad.

Así que si aun después de haber leído esta nota insistís en llevar a cabo la estrategia de comprar y esperar, te recomiendo que sólo la hagas si la cubrís con derivados.

Pero si entendiste que el trading es la vía más eficiente para invertir tus ahorros, te invito a que me sigas y a que estudiemos los números, las perspectivas y los gráficos de las empresas para descifrar las nuevas oportunidades de inversión.

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Bruno Perinelli
Bruno Perinelli

Bruno Perinelli es licenciado en Economía y tiene un posgrado de especialización en mercado de capitales . Ambos títulos fueron emitidos por la Universidad de Buenos Aires. Es el analista bursátil de Contraeconomía y el editor del servicio de trading Argentina Contra-Reloj.

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