CARGANDO

Escriba para buscar

Momento para apostar en contra del consumo

Momento para apostar en contra del consumo

Juan Ignacio Fernandez
Compartir

En esta nota te explico qué acción tenés que vender ya mismo.

Hace algunas semanas te comenté en esta nota que el MERVAL seguía caro, incluso a pesar de la tremenda licuada que el mercado le había propinado.

Es que, básicamente, el principal índice bursátil argentino estaba descontando un país que no existe ni existirá a mediano plazo.

En este caso, decidí profundizar un poco, siendo algo más específico sobre qué papeles se encuentran más expuestos al derrotero sulfúrico de la coyuntura de nuestro querido país.

Estrategia financiera en base al contexto macroeconómico

Antes de empezar con este punto, me gustaría hacer una distinción importante.

En finanzas existen, a grandes rasgos, dos tipos de enfoques a la hora de encarar estrategias.

El enfoque top-down (de arriba hacia abajo, en inglés) consiste en hacer estrategias en base a la mirada del todo. Por ejemplo, en base a un análisis macroeconómico, ver que papeles se verán más afectados, y en función de eso, sugerir o ejecutar una estrategia financiera determinada.

En el enfoque bottom-up, por otro lado, se trata en analizar una empresa en particular, aislándola un poco del contexto macroeconómico general, estudiando a detalle los fundamentos particulares de dicha compañía.

En este caso, aclaro que utilizaremos una visión más bien de tipo top-down, o sea, en función del contexto macroeconómico, dado que creo está siendo y será absolutamente determinante.

PBI estancado y consumo languideciendo

Habiendo quedado claro el punto anterior, creo resultaría esclarecedor repasar un poco el contexto de lo que los especialistas llaman “economía real”.

Nuestro país, como ya probablemente sepas, se encuentra estancado en términos económicos desde 2011.

En función de este estancamiento económico, el consumo privado no podía no tener una dinámica también estancada, lo cual se ve claramente en este gráfico:

En cuanto a las cifras, dados los últimos datos económicos, se espera el crecimiento acumulado del consumo privado entre 2011 y 2018 (punta a punta) no llegue siquiera al 4%. Una tragedia.

De todos modos, esto no es lo peor, ya que existen canales de ventas donde la situación es aún más dramática.

Por ejemplo, por el combo de la coyuntura macroeconómica, más cuestiones vinculadas a los cambios de hábitos de consumo por mejoras tecnológicas -léase, e-commerce– las ventas en shoppings se encuentran cayendo tendencialmente en términos reales desde hace años.

Traigo un gráfico de INDEC, donde a priori no parecería haber nada raro, dado que no se ve una caída. Pero es importante tener en cuenta que el gráfico arranca en 2016, un año altamente recesivo. Así, se puede observar que, en 2017, a pesar de la recuperación de la economía frente a este polémico 2016, las ventas no crecieron.

Así, para lo que resta de 2018 (2do semestre) se espera nuevamente las cifras arrojen valores negativos.

O sea, como se puede apreciar, no parece un gran momento para abrir nuevos shoppings ó incluso comercios de venta al público en general. Esto no quiere decir que algún que otro emprendimiento, que resulte mucho más atractivo que la competencia, no pueda prosperar; sino que, en promedio, la gran mayoría de los nuevos emprendimientos fracasarán, y también buena parte de los que hoy están establecidos. Es que, en una economía donde cada vez hay menos riqueza por cabeza, no hay fundamentos para que el consumo repunte de manera sostenida. No al menos hasta que se resuelvan cuestiones estructurales profundas, que no vienen al caso.

¿A quién afecta?

Básicamente, como vimos, la lateralización del PIB ha impactado de lleno en el consumo, y dentro de todas sus canales, uno de las más afectados ha sido el de venta en shoppings.

Es aquí, entonces, cuando surgen dos interrogantes:

  1. ¿Quiénes serían los más afectados por esto?
  2. ¿Cómo podemos sacar provecho, ó, al menos, evitar pérdidas?

La respuesta al punto a) resulta algo obvia: básicamente podríamos decir que cualquier compañía ligada al consumo masivo, y, sobre todo vinculada a lo que es comercio retail minorista no pinta nada bien. A su vez, dentro de este sub-conjunto, obviamente, lo que tenga que ver con bienes de alta elasticidad* y/o venta en shoppings, pintan aún peor.

(Aclaración: por bienes de alta elasticidad entendemos a los bienes menos indispensables, como lo que es entretenimiento, joyas, maquillaje, neumáticos nuevos, etc. Ese tipo de gastos que uno típicamente ajusta cuando se ve en un contexto económico más adverso.)

Habiendo dicho esto, queda claro que papeles cotizantes del panel general del MERVAL, como IRSA, Lonvie (LONG) o Molinos (MOLI), no cuentan con buenos fundamentos.

Recordemos que, por ejemplo, IRSA es una compañía que, entre otras cosas, es dueña de los principales shoppings del país, como Alto Palermo, Alto Avellaneda, DOT Baires Shopping, Paseo Alcorta, etc; y, justamente, es uno de los rubros que peor parados se encuentran.

Habiendo respondido al primer interrogante, atacaremos el punto 2):

Básicamente, la recomendación más importante es la siguiente: si sos uno de los no tan afortunados tenedores de estos papeles, te sugeriría deshacerte de ellos lo antes posible.

A medida que vayan saliendo los nuevos datos económicos, habrá todavía menos motivos para pensar una recuperación en su precio, y, mientras tanto, el dólar continúa moviéndose cuál agua en los camarotes del Titanic, lo que implica que la licuación en moneda dura continuará.

Por el contrario, en caso de que no tengas ninguna de estas acciones, te sugiero no comprar tentándote con un rebote. Tengamos en cuenta que estos papeles ya están siendo castigados por el mercado; y si pertenecés al grupo de los arriesgados, podrías incluso hacer dinero apostando en contra de estos papeles, principalmente mediante opciones.

Es importante mencionar que, dado el contexto inflacionario, donde -por default- las acciones tienden a subir de precio, siguiendo a la inflación, apostar con opciones a la baja es bastante más peligroso que en un contexto “normal”.

Es por ello que, en caso de que quieras apostar a la baja, te recomiendo lo hagas con opciones sobre los ADRs, o sea, sobre los papeles argentinos que cotizan afuera, ya que esos activos están “limpios” del efecto inflación, haciendo mucho más segura la apuesta a la baja.

Por ejemplo, IRSA y COME cuentan con ADRs, y, por ende, opciones, a través de las cuáles se podría ejecutar una estrategia financiera audaz, pero prometedora, dado el contexto macroeconómico y financiero local.

Tags:
Juan Ignacio Fernandez
Juan Ignacio Fernandez

Es Licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires y estudiante avanzado de la Maestría en Finanzas en la Universidad Torcuato Di Tella. Es el analista financiero de ContraEconomía y a su cargo están las recomendaciones de inversión de nuestro producto estrella: ContraInversiones. Juan trabajó como analista macroeconómico en diferentes consultoras y hace dos años fundó su propia empresa de asesoramiento, Oikos Bs. As, especializada en informes de macroeconomía, inversiones y real estate.

  • 1

Tal vez te puede interesar