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No adelantes cuotas de tu crédito UVA

No adelantes cuotas de tu crédito UVA

Matias Daghero
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En medio de la suba del dólar y la escalada inflacionaria, quienes sacaron créditos UVA ven subir fuerte la cuota mes a mes. De poder hacerlo, ¿conviene adelantar cuotas?

Durante 2016 y 2017 se vivió una revolución de créditos hipotecarios en la Argentina. La aparición de los créditos UVA, que se indexan con la inflación, permitieron solucionar uno de los mayores déficits de nuestra economía: la imposibilidad de otorgar crédito a largo plazo.

Sin embargo, la aceleración de la inflación en los últimos meses está trayendo más de un dolor de cabeza a quiénes han sacado un crédito UVA y ven cómo se encarecen sus cuotas.

La inflación de agosto fue de 3,9% (ya roza el 25% acumulado en los primeros 8 meses del año) y con el efecto producido de la devaluación de los últimos 2 días de agosto y lo que llevamos de septiembre, las consultoras económicas están hablando de que la inflación de este mes rondaría el 6%.

Debido a que el capital y las cuotas de los créditos UVA ajustan por inflación, quienes disponen de ahorros (más aún si estos son en dólares y se vieron beneficiados por la megadevaluación) o de la posibilidad de hacerse de algún efectivo extra, se preguntan si les resultaría conveniente deshacerse de esta deuda y cancelar su deuda.

Pero… ¿es realmente esto conveniente? Veamos los factores a analizar.

Un adelanto de cuotas te hace pagar mayor costo

La primera cuestión a analizar es si el banco con el que sacamos el crédito cobra algún tipo de penalidad por adelantar cuotas. Por ejemplo, en el caso del banco Nación, te bonifican media cuota al final de cada año pero este beneficio te lo sacan si adelantás cuotas. Por su parte, en los bancos privados suelen directamente aplicarte una multa.

En este caso, considerar este mayor costo al momento de realizar los cálculos.

En segundo lugar, para aquellos que pagan el Impuesto a las Ganancias (muchos más de los que deberían si miramos los valores nuevamente atrasados de este impuesto) los intereses del crédito hipotecario son deducibles. En caso de cancelar este crédito, perderemos ese “subsidio” por parte de Afip.

Por último, y quizás el factor más importante a tener presente, el sistema de amortización de estos créditos mayormente es el sistema francés.

Este tiene como característica que la cuota permanece constante (en este caso en UVAs) pero, para conseguir esto, es que el mayor componente de tus primeros pagos es intereses y no capital.

De esta manera, al cancelar tu crédito de manera adelantada estás pagando una tasa mayor a la que contrajiste el crédito en primera instancia. ¿Por qué sucede esto?

Bueno, porque esas primeras cuotas tenían un fuerte componente de interés calculado en función a todo el período del crédito. Entonces, luego de pagar las primeras cuotas continuás debiendo casi todo el capital, por lo que va a terminar dándote un tasa implícita de interés mucho más alta cuando hagas el flujo de fondos con el adelanto de las cuotas.

¿De deudor a inversor?

Ok, ya sabemos lo que tenemos que mirar en el caso del crédito, pero ¿contra qué lo comparamos? ¿Qué hacemos para que estos ahorros con los que contamos puedan darle batalla a la actualización del crédito hipotecario y tengan un retorno mayor?

Bueno, existen bonos que siguen el mismo índice de inflación del Indec que los créditos UVA. Me estoy refiriendo a los bonos CER.

Estos bonos otorgan rendimientos hoy que van desde el 9 al 11% por encima de la inflación.

Si bien esta tasa seguramente esté por encima de la tasa de tu crédito hipotecario, el análisis no tiene que ser tomado a la ligera.

Lo que tenés que comparar es el Costo Financiero Total de tu crédito, considerando lo que te marqué más arriba respecto al impuesto a las ganancias y la posibilidad de su deducción en este impuesto de los intereses.

Por su parte en el caso de los bonos CER, desde la reforma del año pasado están alcanzados con un impuesto del 15% sobre los intereses. De esta manera, después del impuesto el retorno que te termina quedando en los bonos con CER es de entre 7,65 y 9,35% según el bono.

Entonces el análisis que deberías hacer es si el CFT del crédito es mayor o menor al retorno que podés obtener en los bonos CER (ajustado del efecto de ganancias en ambos casos).

¿Y por qué no comprar bonos en dólares? ¿O incluso acciones?

Bueno, eso ya sería otro tipo de análisis. Aquí lo que estamos buscando es invertir en un activo que vaya a replicar la evolución de las UVAs.

Sé que este año suena gracioso decirlo, pero durante la gran mayoría de los años el dólar no le gana a la inflación (la irresistible tentación de atrasar al dólar y usarlo como ancla nominal de todos los políticos, sin importar el partido). Si invirtieras en dólares y la divisa norteamericana no acompañara la inflación, te estarías descapitalizando en UVAs.

Es por esto que conviene no tomar mayores riesgos y buscar a un instrumento que siga linealmente la misma evolución que tu crédito UVA. Dentro de los bonos CER, haciendo un mix entre plazo de vencimiento y liquidez, el Discount en Pesos 2033 (DICP) aparece como uno de los más atractivos.

Para terminar, una cuestión importante a tener presente por parte del inversor es que los bonos suelen tener cambios de precio frente a las modificaciones en la tasa de interés real.

Sin embargo, al buscarlo como cobertura de un crédito hipotecario el factor más importante a considerar será la revalorización del capital atado a la inflación que nos permitirá afrontar el pago del crédito, sin importarnos los movimientos de corto plazo ya que apuntaremos a quedarnos el bono hasta su vencimiento.

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Matias Daghero
Matias Daghero

Matías Daghero es Asesor Financiero Certificado por IAEF (Argentina) e IEAF (España), Especialista en Dirección de Finanzas (ICDA-UCC) y Contador Público (UCC).

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