CARGANDO

Escriba para buscar

El infierno inflacionario de Peronia

El infierno inflacionario de Peronia

Juan Ignacio Fernandez
Compartir

Inflación descontrolada: ¿qué esperar a futuro?

Recapitulemos lo que pasó en nuestro país.

A comienzos de año, el establishment económico auguraba una inflación de alrededor del 15% para este año. De hecho, recuerdo un tweet de un Ex-Secretario de Programación Macroeconómica que decía lo siguiente en enero de 2018: “En mi humilde opinión, el proceso de desinflación ya comenzó y solo resta tiempo para que se vea más claro”.

Brillante.

Entonces, dado que no se puede confiar en nada de lo que dicen, en esta nota vamos a analizar lo que viene en materia de inflación, a fin de planificar nuestro futuro financiero.

Empecemos…

Poniendo en contexto a la inflación de 2018

En concreto, este año se encamina a cerrar con una inflación de entre 46% y 50%. O sea, el pronóstico más racional con la información de hoy arroja un 48% para 2018.

Esto significa que 2018 será el año con la mayor tasa de inflación desde 1991, o sea, en 27 años, cuando por aquel entonces los precios avanzaban al 170% (en 1991), como producto del desarme de lo que fue la hiperinflación, un proceso altamente destructivo que dejó un tendal de pobres en el camino.

Más allá de esta visión de muy largo plazo, es importante destacar que el registro de 2018 superará ampliamente a los de 2014 y 2016 (Devaluación de Kicillof y Salida del Cepo Cambiario, respectivamente), pero también al de 2002 (con la devaluación del 300% a la salida de la convertibilidad).

Así, queda en evidencia que lo que está ocurriendo, de mínima, debería alertarnos. Y en serio.

Habiendo dicho lo anterior, ahora los invito a olvidarse todo lo que sepan de economía y de coyuntura económica argentina por un segundo. O sea, simplemente intentemos mirar el gráfico como si fuéramos nenes de 10 años en la escuela primaria.

Entiendo que lo primero que se advierte es que, en promedio, las barras azules no están yendo para abajo, sino para arriba, como la tendencia indica.

O sea, intuitivamente, manteniéndose todo más o menos constante, lo lógico es esperar que la inflación suba.

Entonces, “retomando nuestra edad” y conocimientos nuevamente, lo que más me alerta -personalmente- es que la inflación tendencial no sólo es la más alta en casi 3 décadas, sino que se aceleraría aún más a mediano plazo.

Para ponerlo todavía más claro: contrario a la intuición popular, mi hipótesis es que la inflación promedio de los próximos 5 (2018-2022) años será bastante más alta que la de los últimos 5 (2013-2017).

Los números de Macri

Al inicio del mandato de MM, el mismo declaró públicamente que “bajar la inflación sería la tarea más fácil”. Algunos años después, la inflación, como hemos visto, no sólo no bajó, sino que se aceleró sobremanera.

El siguiente cuadro deja todavía más en evidencia que la labor del oficialismo ha sido lamentable en este apartado:

Inflación anual promedio
Macri37%
CFK II28%
CFK I22%

Como se puede observar, el presidente y su equipo han fracasado, al menos en materia inflacionaria. Más allá de esto, tampoco es un hecho que se resume a esta presidencia.

Sin excepción, desde que se apagó el incendio a la salida de la convertibilidad, la inflación se ha acelerado tendencialmente, por lo que este episodio inflacionario de Macri parecería ser un capítulo más de una historia que ya lleva casi una década y media. Algo así como una “crónica de una muerte anunciada”.

Indicios de algo peor

Por si el arranque de la nota no te convenció, hay algunos elementos que indican todavía “habría sangre para derramar” en materia inflacionaria.

El último dato de precios mayoristas de septiembre arrojó un alza mensual nada menos y nada más que del 16%, un numerazo. De esta manera, el IPIM, en términos interanuales se está moviendo al 66%.

El problema de esto es que, históricamente, el IPC y el IPIM terminan pareciéndose, a mediano plazo. Miremos un poco el comportamiento de ambas series:

Como se ve gráficamente, hasta la corrida cambiaria (abril-mayo 2018), la variación promedio mensual de ambas series se pareció muchísimo (2,2% y 2,3%, respectivamente).

El asunto es que, con la corrida cambiaria, ocurrió una intuitiva disociación. Los precios mayoristas sufrieron un embate más rápido, dado que son materias primas, mucho más expuestas al tipo de cambio, por lo que la inflación mayorista se aceleró sobremanera, promediando el 8% desde entonces; mientras que el IPC, si bien se aceleró también, todavía se está moviendo al 4% en promedio. Esto da cuenta de que, recesión mediante, los productores y comercios todavía tienen mucha inflación para trasladar.

En criollo: esto significa que deberíamos olvidarnos de las tasas del 2% mensual. Las mismas creo que han pasado a la historia. Nótese que ni siquiera hablamos de las tasas que hasta hace no mucho algún improvisado trajo a la mesa, del 1% mensual, para llegar a ese 15% que el BCRA y el equipo económico esperaban para 2018.

Conclusiones finales

Como se puede observar, somos un barco a la deriva. La dinámica inflacionaria cada vez se parece más a los trágicos episodios de décadas anteriores.

La buena noticia es que, como siempre, a río revuelto, ganancia de pescadores; y en este caso, nosotros seríamos los pescadores.

En concreto, como ya vimos, la inflación se acelerará, y marcará tasas -en promedio- bastante mayores al 3,5% mensual, tasas que hoy están pagando las LECAP más largas.

Por eso, si vas a mediano plazo, los bonos ajustados por CER pueden ser una apuesta inteligente para surfear la incomodísima coyuntura que nos espera.

Y si querés hacer un trade de corto plazo en el que podés ganar mucho dinero evitando el riesgo argentino, te recomiendo esta oportunidad.

Hasta la semana próxima,

Tags:
Juan Ignacio Fernandez
Juan Ignacio Fernandez

Es Licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires y estudiante avanzado de la Maestría en Finanzas en la Universidad Torcuato Di Tella. Es el analista financiero de ContraEconomía y a su cargo están las recomendaciones de inversión de nuestro producto estrella: ContraInversiones. Juan trabajó como analista macroeconómico en diferentes consultoras y hace dos años fundó su propia empresa de asesoramiento, Oikos Bs. As, especializada en informes de macroeconomía, inversiones y real estate.

  • 1

Tal vez te puede interesar