CARGANDO

Escriba para buscar

Presión fiscal en Argentina: Se pagan más de 100 impuestos por mes

Presión fiscal en Argentina: Se pagan más de 100 impuestos por mes

Avatar
Compartir

Si bien el gobierno de Mauricio Macri prometió reducir la presión tributaria, ahora con un pie sobre las elecciones presidenciales, la presión fiscal de Argentina de 2018 a la actualidad, es la radiografía de un compromiso sin cumplir.

Esto no se trata de quién está parado de qué lado de la grieta, por decir que no se trata de tomar partidismo, como tampoco de señalar los errores sin mirar hacia atrás para evaluar que se hizo bien o mal. Simplemente, allá por el 2015, asumió la presidencia el empresario Mauricio Macri con un bastón de propuestas, entre ellas la de bajar la presión tributaria en 2018 con la excusa de una reforma tributaria y una aplicación gradual.

Sin embargo, Argentina está lejos de  los países desarrollados, con una baja presión tributaria que es reflejo de un grave problema de evasión y un polémico esquema en donde quienes pagan los impuestos son también quienes cargan con la mayor presión tributaria, más alta que el indicador promedio o general.

Aunque una prometedora reforma parecía dejarnos mejor parados frente a la presión fiscal de México, o la presión fiscal de Colombia, la realidad es mucho peor de lo que se piensa. Vamos a evaluar conceptos antes de meternos de lleno en el plano real.

¿Qué es y cuáles son los tipos de presión tributaria?

La presión tributaria es un elemento de la economía, un término que equivale a un porcentaje de los ingresos de las personas o empresas que destinan al Estado en concepto de tributos, razón por la cual la presión tributaria de Alemania, como de cualquier otro país, es el porcentaje de la recaudación que el Estado logra del Producto Bruto Interno (PBI) en razón de impuestos, tasas, etc.

Este concepto puede funcional, al mismo tiempo, como un indicador del contexto económico que viven las personas y las empresas en referencia a la cantidad de impuestos y el costo de los mismos. Tanto así, se puede comprender cuándo un país alcanza un punto conflictivo de evasión impositiva o cuándo un determinado sector de la sociedad experimenta una presión tributaria marcada, frente a otros sectores.

Los tipos de presión tributaria que existen son: Individual, Sectorial o Nacional. La presión tributaria Individual responde a la comparación del importe de la deuda fiscal con su ingreso, mientras que en el caso Sectorial la comparativa se realiza con la deuda de un sector y los ingresos que éste percibe. En tal sentido, la presión tributaria Nacional representa la relación entre el conjunto de tributos y las riquezas del colectivo social.

Ahora que estamos comprendiendo más sobre la presión fiscal de 2018 en adelante, podemos indagar un poco más en una situación generalizada.

El ranking de World Economic Forum: Presión fiscal por países en 2018

¿Es posible que las ganancias corporativas se esfumen frente a una carga impositiva elevada en un país? ¿Cuánto puede afectar la presión tributaria a las empresas y a un Estado? Ciertamente, la presión fiscal es un elemento económico que, aunque no es su función referenciarse como indicador, puede soltar varias puntas para el análisis contextual.

Si bien atañe al individuo, como hemos visto en los tipos de presión tributaria, también puede hacerlo a las empresas y Estados, en este último caso como colectivos sociales.

En este sentido, un informe del World Economic Forum responde a esta pregunta con un estudio en el que expuso cuáles fueron los 19 países con menos competitividad, desde el punto de vista fiscal.

Estos países cargan con una presión fiscal tan alta que, prácticamente, borra sus ganancias corporativas y lleva, en un panorama económico negativo, a la desarticulación de los sectores productivos, desempleo, evasión impositiva, etc. Por tanto, mientras más alta es la presión tributaria de un país, menos competitiva es su economía.

Utilizando la medición del Banco Mundial, la tasa impositiva total, determinaron en las 19 naciones analizadas, cinco tipos de contribuciones diferentes que hacen los empleadores y no los empleados.

En esas, Argentina fue el país a la cabeza del ranking de presión tributaria en 2018, en segundo lugar Bolivia, siguen Tayikistán, un país asiático con 80,9% de presión tributaria, luego Colombia (75,4%), Argelia (72,7%), Mauritania (71,3%) 7°) Brasil (69%), República de Guinea (68,3%), Francia (66,6%), Nicaragua (65,8%), Venezuela (65,5%), Italia (65,4%), China (64,6%), Chad (63,5%), Gambia (63,3%), Benín (63,3%), Túnez (62,4%), India (61,7%) y España (58,2%). Este último, ocupa al mismo tiempo, el tercer lugar en el ranking de economías competitivas de Europa.

Lo llamativo en este estudio es que en el caso de Argentina, primer país de este ránking, la tasa impositiva total llega al 137,3%, más del 100% de ganancias corporativas lo cual no sólo lo presenta como un país no tan competitivo, sino además con un alto costo impositivo para hacer negocios. El estudio además asume que deja de lado ciertos impuestos particulares con cada país que podrían agravar más el panorama.

A todo esto, se puede sumar el dato que arrojó el estudio de la consultora Price Waterhouse para el Banco Mundial en el 2018. En el mismo, confirma que Argentina es el segundo país con mayor tasa total de impuestos y contribuciones a cargo del sector empresarial, a nivel mundial.

Por entonces, cuando este estudio se hizo público, un titular salió en los medios de comunicación masiva poniendo en palabras algo que ya se podía percibir en el día a día: en Argentina se requieren más de 300 horas de trabajo para pagar todos los impuestos. Es decir, unos 39 días hábiles.

A modo de conclusión, a la hora de mirar las promesas incumplidas del actual presidente de la Nación, Mauricio Macri, posiblemente hay que ver por qué no llegan las inversiones, por qué la producción nacional está frenada, por qué el desempleo, la evasión de impuestos y la alta presión tributaria que recae sobre los que sí pagan.

Quizás la respuesta la tiene el economista Agustín Etchebarne que elaboró una lista de impuestos, tasas y contribuciones que deben enfrentar las empresas en Argentina, la cual determinó que son al menos 100 impuestos Nacionales, Provinciales y Municipales. Un panorama que deja fuera del juego económico a cualquiera y que, con reforma tributaria o no, pareciera no estar en sintonía con aquellas promesas del 2015.