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La herramienta que te permite entender el mercado

La herramienta que te permite entender el mercado

Bruno Perinelli
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Las correlaciones nos ayudan a comprender hacia dónde pueden ir los precios. En esta nota te contamos de qué se tratan.

En la vida hay que tener una dosis de suerte. Ante un evento importante en nuestras vidas, muchos de nosotros adoptamos una serie de cábalas con la esperanza de que la suerte esté a nuestro favor y los hechos terminen siendo como los queremos.

Nos levantarnos con el pie derecho, elegimos aquella remera que alguna vez nos trajo suerte o nos ubicamos en los mismos lugares cuando miramos los partidos de fútbol por TV o en la cancha. Incorporamos ciertos hábitos o prácticas pensando en que gracias a ello, logramos torcer el futuro hacia lo que anhelamos.

Las cábalas “funcionan” en un principio pero luego se caen al no haber un vínculo real entre ellas y los hechos. Son una “mágica casualidad”.

Distintos son los casos en los que sí existe ese vínculo real.

Por ejemplo, si tomamos la cantidad de horas que estudiamos y la comparamos con las notas que sacamos en nuestros exámenes, vemos que generalmente mientras más horas estudiemos mejores son nuestras calificaciones. Hay una relación muy estrecha entre las horas de estudio y cómo nos va en los exámenes. Mientras más tiempo le dediquemos a los libros, hay más chances de que se incorporen y se fijen los conocimientos que después son requeridos en las pruebas.

Sólo en este segundo caso, hay una relación de causa y efecto entre los eventos. En el caso de las cábalas y su “efecto deseado” sólo vemos dos hechos inconexos que suceden en simultáneo por un número finito de veces hasta que la cábala se cae.

Pero, en ambos casos observamos lo que estadísticamente se conocen como correlaciones. Esto es, el vínculo entre dos variables: cómo reacciona una ante las variaciones de la otra sin que ello implique que una determina otra.

Precisamente de las correlaciones nos ocuparemos en esta nota.

Una amiga en la que se puede confiar
Las correlaciones representan una ayuda a la hora de operar y entender hacia dónde puede ir el mercado. Varían con el paso del tiempo. Por momentos dos activos pueden estar estrecha y fuertemente relacionados, y por otros momentos, ese vínculo se diluye.

Las correlaciones nos ofrecen una red de conexiones que nos permiten conjeturar la dirección de acciones, bonos, monedas y commodities a partir del impulso inicial de una medida de política económica relevante. 

Por ejemplo, el recorte de impuestos a personas y empresas que residen en Estados Unidos implica que el gobierno de Trump, en un futuro, va a necesitar más fondos para financiar su déficit. Se calcula que en los próximos diez años va a necesitar un billón de dólares más. Para atraer esos fondos debe ofrecer a los inversores bonos del Tesoro estadounidense con rendimientos más altos.

Esto estuvo pasando en el último par de años.

Muchos inversores abandonaron parte de sus inversiones en activos de otros países. Cambiaron las monedas locales por dólares para adquirir los más atractivos T-Bills y T-Bonds, y eso provocó devaluaciones en muchos países.

Entonces, una medida económica que generó la suba del rendimiento de los bonos estadounidenses afectó las monedas de todos los países del mundo.

Existe una correlación positiva entre la suba de la tasa de los bonos de EEUU y el dólar. Y a la vez, una correlación altamente negativa de las tasas y dólar norteamericanos con las monedas del resto de los países.

Al mismo tiempo, las tasas de los títulos norteamericanos se correlacionan negativamente con el precio del oro. Esto es porque tanto los bonos como el metal precioso representan activos de refugio de los inversores. Y, ante una suba del rendimiento de los T-bonds, los inversores se inclinan por los papeles norteamericanos en su búsqueda de un activo de cobertura. Y se resienten la demanda y, por ende, el precio del oro.

En la Argentina vemos una correlación positiva entre el Merval y el dólar cuando el tipo de cambio sube lentamente, por debajo de la inflación. Y una correlación fuertemente inversa cuando se producen subas empinadas de la divisa. 

A no confundir correlación con causalidad

Recuerdo que allá por 2016 veía que había una correlación negativa entre el Bitcoin y el índice de acciones S&P 500. Es decir que cuando la criptomoneda subía (bajaba), las acciones de EEUU generalmente bajaban (subían).

Y me preguntaba, ¿por qué sucede esto?

Evidentemente no había razón alguna que justificara esos movimientos simultáneos. Con el paso del tiempo esa correlación cambió. Pasó a ser primero positiva y luego neutra. De cualquier modo, sigue sin haber una causa que justifique la dirección de sus valores. Eran simplemente dos variables que en un momento se movieron en la misma dirección, luego lo hicieron en sentido opuesto y por último no tuvieron conexión.

Habrías puesto en serios riesgos tu capital si el año pasado invertías en Bitcoin en un período de mercado alcista creyendo que la criptomoneda se iba a mover de la misma forma que lo estaban haciendo las acciones.

Hasta la semana que viene.

Bruno Perinelli

Para CONTRAECONOMÍA

Bruno Perinelli
Bruno Perinelli

Bruno Perinelli es licenciado en Economía y tiene un posgrado de especialización en mercado de capitales . Ambos títulos fueron emitidos por la Universidad de Buenos Aires. Es el analista bursátil de Contraeconomía y el editor del servicio de trading Argentina Contra-Reloj.

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